viernes, 28 de diciembre de 2012

El Monumento que Mar del Plata NO merece tener


No es nuevo, no es insólito y, tristemente, es común. Los monumentos de la ciudad de Mar del Plata no sólo sufren el maltrato de los ignorantes y los emocionalmente torpes, sino también la traición en el abandono y el desdén de los que, supuestamente, están a cargo.

Aún en vida de su autor, el maestro Hidelberg Ferrino, los reclamos ya existían. Él mismo escríbía a los diarios solicitando su iluminación y su cuidado, tanto del de la Plaza España como el Monumento a la Fraternidad, en la rotonda de Champagnat y Colón, que (¡aún!) hoy, luego de 34 años, sigue sin luz a la noche. He aquí los detalles de su simbolismo y de su lamentable olvido por los funcionarios de cada turno: http://arteparalosamigos.blogspot.com.ar/2010/09/monumento-la-fraternidad-la-sintesis.html


Pero, éste que nos ocupa hoy, el Monumento a Cervantes, es una preciosa joya que se le regaló a la ciudad cuando ésta cumplió 100 años, en 1974, y menos mal que fue un regalo importante en un acontecimiento super importante, y de manos de gente ilustre de la ciudad... No vamos a detenernos en su historia y en su increíble y delicada belleza, ya que de estos temas se hablan aquí, la misma nota que fue publicada en el Diario La Capital y en revistas varias: http://arteparalosamigos.blogspot.com.ar/2009/11/aclaraciones-historicas.html 

Este monumento atesora, en su historia, un rosario interminable de sucesos penosos. Robos reiterados de lanza, espada, pintadas de todo tipo, destrucción de los baldosones hechos especialmente en tamaño y color para esta obra, destrozos en los escalones y la rampa por los practicantes de skate, peligroso debilitamiento de anclajes por "graciosos" adultos que se suben y saltan encima, y hasta un intento de robo bien organizado, con sierra eléctrica y camión a la espera inclusive, afortunadamente sin éxito, pero que igual se cobró una pata de bronce del borrico de Sancho.


Muchas historias tristes tiene en su haber. Y muy pocos consuelos de restauración. O restauraciones "provisorias" que ya llevan años. O restauraciones mutiladoras que taparon con tierra los simbólicos escalones, achicaron la leyenda significativa en el frente, reemplazaron con rampas de cemento grotesco (¡qué suerte aumentada, la de los patinadores!) varias de las curvaturas de césped, así no hay que cuidarlo y podarlo.


Pregunto yo: ¿qué tremendo quiebre, desbarajuste, hará en el presupuesto municipal contratar a un cuidador o dos? ¿Esos señores, los "placeros" de nuestra infancia, que con un silbato nos congelaban en el aire ante el amago de pisar el césped, siquiera? Hoy llevarían teléfonos celulares junto a sus silbatos y así se recurriría a la ayuda que se necesite en el mal momento. La Plaza San Martín tiene cuidadores, la única, y es porque está frente a la Municipalidad. La fuente de Alberdi también lo tiene, pero lo pagan las generosas manos privadas de los Hoteles que tiene enfrente. Y la Plaza España, de lejos y sin duda alguna la más bella de la ciudad, está a la buena de Dios, y que pase lo que pase, no le importa a nadie, nadie la cuida, nadie la ama, nadie la repara.


¿Qué tremendo desbalance puede hacer al presupuesto municipal mandar a reponer la ranilla de bronce robada, de 30 centímetros, del burro que monta Sancho, que desde hace años es "provisoriamente" de... resina? Y hecha gratis por un escultor de buena voluntad, eh, que ni siquiera a él se le pagó.

Qué importante es que se refuerce el anclaje de la noble figura de Rocinante con su distinguido jinete, ya que se bambolea peligrosamente, aflojado por tanta gente adulta y pesada que se divierte subiéndose a ella...


Cabe aclarar que estos reclamos y sugerencias los hemos hecho en persona, en reuniones armadas para eso, pero, qué raro, cayeron en oídos indiferentes. Ya estamos tan cansados de lo mismo... Hay un total desamor por lo nuestro, tanto de gobiernos como de gobernados.


Habiendo tenido la suerte de viajar bastante, he tenido que decirle, a mi querida amiga ecuatoriana, Julieta, que padecía de honesta envidia ante la abundancia increíble de monumentos de bronce en Guayaquil. ¡Uno en cada cuadra! ¡O a cada dos cuadras! ¡Por todas partes! ¡Intocables! Yo misma me estremecí de admiración profunda al acariciar los rostros de la maravillosa "Fragua de Vulcano", impecables, ahí nomás, a la altura de mi mano... O en España, en la pequeña ciudad de Móstoles, ver una escultura porque sí, el "Lector de biblioteca", en medio de la vereda, sin que nadie lo saque de su concentración sobre el libro también de bronce. O en Barcelona, en pleno centro, una bailarina de bronce posada sobre un ínfimo punto que nadie intenta quebrar... Y las demás ciudades, todas, que nos dejan boquiabiertos con su impronta de amor por el arte... Arte que no se roba, no se lastima, no se ensucia, no se ultraja, arte que nos ensimismaba hace veinte años y que nos volverá a ensimismar mañana, cuando lo volvamos a ver...


Guayaquil, Quito, Móstoles, Madrid, Venezia, Roma, Barcelona, Atenas... ¿Quieren este monumento a Cervantes? Hablen con los que "están a cargo", en Mar del Plata, pasen por las vías legales correspondientes. Levántenlo con la delicadeza que su poesía inspira y envuélvanlo como a una fina porcelana entre colchones. Y por favor, llévénselo a sus ciudades. ¡Llévenselo! Mar del Plata no se lo merece.


http://es.wikipedia.org/wiki/Monumento_a_Cervantes_de_Mar_del_Plata




Magnífico...


sábado, 8 de diciembre de 2012

Monumento épico: Nuestra Señora de Belén

Obra máxima del escultor argentino, maestro Hidelberg Ferrino (15 de marzo de 1923 - 14 de septiembre de 1997), el Monumento a Nuestra Señora de Belén, de 20 metros de altura, fue erigido in situ durante tres años de intensa labor, en la cumbre del Cerro El Tiro, a 1.500 metros sobre el nivel del mar, en la Ciudad de Belén, provincia de Catamarca, Argentina.

Para construirlo fue necesaria la colaboración de la población entera de la ciudad. Con el aporte constante de la Municipalidad de Belén, en la gestión de don José Omar "Chichí" Jais, padrino de la obra, también se recibieron donaciones de la Fundación Fortabat en grandes cantidades de cemento portland y cemento blanco, especialmente preparado para el revestimiento.

Esta creación de Ferrino es un desafío de ingeniería, siendo de estructura totalmente hueca y de diseño dinámico y visualmente liviano, preparada para resistir los movimientos telúricos y el Zonda, y la respuesta del material ante los crudos inviernos y los muy calurosos veranos. Sobre un encofrado anatómico llenado con sistema de ventanas con hormigón de máxima dureza, su terminación fue completada totalmente a mano por el escultor, con material plastificado especial, en contante amasado por sus ayudantes.

Se contó con la colaboración de la Dirección de Minas de la provincia, en cuyo frente actuaba Osmar Marchetti, para dinamitar la cumbre del cerro y lograr así una planicie de 10 metros de ancho y 30 metros de largo, además de los anclajes en la roca viva de los pilares de la gran zapata.

Fue esencial el apoyo y el aporte de los habitantes de todo el pueblo, sin distinción de edad, desde niños escolares, hombres y mujeres jóvenes, madres con hijos en brazos, hasta ancianos y promesantes, quienes fueron llevando a la cumbre en pequeñas cantidades arena, agua, ripio, herramientas, etc.

Se contó con la ayuda de la tropilla de burros y mulas guiada por don Angel Ríos y su hija Adelina, para los elementos más pesados. También con la policía de la ciudad, que empleaba los jueves como entrenamiento, cargando cada efectivo una bolsa de 50 kilos de cemento sobre su hombro, por los peligrosos y angostos caminos de cornisa, único acceso a la cumbre.

Como colaboradores directos del maestro Ferrino se constituyó un grupo de 16 ayudantes, todos muchachos pastores del cerro, a quienes el escultor instruyó con tal profesionalismo que, una vez terminada la obra, quedaron como empleados efectivos de la Municipalidad.

Todo esto y mucho más forma parte de la historia de la Ciudad de Belén, de la provincia y del país, como uno de los acontecimientos más emotivos, intensos y poéticos de nuestra identidad.



martes, 4 de diciembre de 2012

Dibujos anamórficos: admirable efecto 3D

A partir de la distorsión de un objeto, se pueden lograr increíbles efectos de tercera dimensión. Para asombrarse y romper esquemas...