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miércoles, 11 de enero de 2012

Amor por la identidad de Mar del Plata

Antes de ayer me tocó, como la mayoría de los días, hacer unas diligencias de mañana, temprano. Y como la mayoría de los días, me gusta hacerlo de a pie, disfrutando la fresca. Caminando en zig zag entre las cuadras que iba recorriendo, me hallé en la calle España y recordé que, cerquita, estaba la que fuera la casa de uno de mis más queridos amigos, Sebastián, y como me parece una de las casas de estilo más hermosas de la ciudad, decidí pasar una vez más por allí, sólo para verla.

Por supuesto, quedé parada en su vereda y viendo con enorme felicidad que, el laboratorio que la compró, la había respetado hasta el último detalle, y el único cambio que habían hecho fue poner una puerta al que fuera un garage abierto y un remozamiento de pintura que la renovaba son respeto. Mi gratitud comenzaba a manifestarse, de placer y de alegría, porque aquí no había pasado la demolición, sino el amor por lo nuestro.

En eso estaba cuando sale Julia, que me saluda con exclamaciones y fue tremenda sorpresa verla y saber que estaba trabajando allí, me había visto desde adentro. Entre saludos y demostraciones mutuas de afecto, me invitó a entrar a ver la casa.

A mi alegría empezó a sumársele mi emoción por todos los poros. La casa estaba intacta! Los cambios consistían en su carácter de laboratorio, cuando antes fue un hogar. Todo lustrado y todo pintado, los profesionales se movían cómodamente en ella.

La escalera...! Yo estoy perdidamente enamorada de esa escalera desde la primera vez que la ví, hace años! Y lo que fuera el garage era la sala de espera. El patio estaba intacto y el tallercito de escultura de mi amigo, en el fondo, también intacto. La cocina era el laboratorio, toda remozada, y los cuartos eran los consultorios, salas de reuniones, oficinas.

No se imaginan lo que me impactó ver la bañera de cuatro patas! Ni siquiera se abre la canilla! La tienen... porque sí. Porque es historia que habla.

Me fui con la alegría en el corazón de saber que hay gente increíble que puede seguir al progreso sin tirar el pasado, y juntar ambas cosas haciendo algo que arroje un resultado de amor y de armonía, en donde la tecnología y la ciencia se sentían cómodas en una vieja casa de estilo, adquiriendo así, casa y profesionales, una distinción inigualable.

Felicitaciones al Laboratorio! Mis más sinceros respetos.

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