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domingo, 5 de junio de 2022

Comenzar en el dibujo anatómico

Para ser un buen dibujante de anatomía, hay que empezar por... estudiar anatomía, sin confundir la anatomía biológica con la anatomía artística. No son para nada lo mismo.

Hay gran material para eso, infinidad de libros y publicaciones. Mi consejo es elegir un buen libro de anatomía artística, mi recomendación es ésta:


Es muy caro, aunque es una inversión para siempre, todo lo que se necesita saber de anatomía artística humana y animal, está allí. No obstante, hay muchos otros libros accesibles de grandes autores, Andrew Loomis, José María Parramón, los libros de la colección Leonardo, los de Burne Hogarth… Que sean los mejores.


La mejor técnica es empezar por dibujar una por una las partes del cuerpo humano. Concienzudamente. Si te aprendes bien cada parte, al detalle, armar el conjunto es absolutamente fácil. Hoy eliges una pierna, por ejemplo, y la dibujas estudiando cada hueso y cada músculo. Una pierna, bien explorada y vuelta a dibujar, y sólo un punto de vista por día (lado externo, interno, perfil, atrás), hará que nunca necesites estudiarla de nuevo y que te la aprendas a pies juntillas. Posiblemente sólo la repases sobre sabido, en el futuro, porque nunca hay que dormirse en los laureles y volver a consultar las fuentes te mantiene en vigencia.

Brazos, cabeza, posturas, todos los ejercicios que tenga el libro. Por suerte podemos contar con la tecnología, como internet, para conseguir material idóneo.

Sé fiel a vos mismo y constante. Eso, y no otra cosa, te dará las bases para ser un ganador, cumpliendo tu sueño de saber dibujar. Luego, quedará incursionar en otros materiales, para saber de escorzos, perspectivas, estructuras, expresiones…

No lo olvides, ésta es tu base:



martes, 24 de mayo de 2022

El copiado de los libros en la Edad Media

 Tuve la inmensa suerte de visitar, una vez y otra, más las otras muchas veces en que quise, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, casi enfrente del Museo del Prado. Allí, entre una sorprendente cantidad y calidad de la colección de obras de arte del mundo, de siglos, existe una docena al menos, de pequeñas pinturas de los años 1100 y 1200 d.c., en donde se retrata con fidelidad el cuadro de costumbres de la época en torno a los copistas de libros, todos lujosamente enmarcados.

Fue apasionante descubrir los escritorios con una alzada de estantería, la cinta que contenía los libros y los mantenía abiertos, las cortinas para que el reflejo de la ventana no los molestara, las cánulas para escribir, que se cargaban de tinta desde un tintero, con un elemento especial para eso, los zapatos ambos de la misma forma, sin derecho ni izquierdo, porque aún no se habían creado con esa diferencia, el ambiente todo que rodeaba a estos profesionales de la escritura.

Apasionante de verdad, tantos y tan minúsculos detalles.

Estas son algunas de las fotos que saqué de esos paseos.