viernes, 20 de mayo de 2022

Figura-fondo en la arquitectura

 En escultura, para que exista una armonía en sus formas, rige la misma regla estética que en la música. Así como la música tiene silencios, equilibrando sus sonidos, la escultura —y la arquitectura y todas las artes— tiene las formas continentes (masas) y las formas contenidas (vacíos).

El espacio vacío tiene tanta importancia como el de la masa: debe tener forma. Muchas veces se da, en esta búsqueda de vacíos con formas, darle un protagonismo equiparable a la masa, y aun, más protagónica.


Para los psicólogos de la Gestalt, el primer estadio en la organización perceptual es la configuración de totalidades, que consta de dos componentes: Una parte más estructurada y bien delimitada, denominada «figura» y otra parte indiferenciada y periférica que captamos de modo difuso, denominada «fondo».


Entonces es ahí cuando empiezan a lucir en armonía ambas formas, la figura (masa) con el fondo (vacío). Toda obra de arte que se precie como tal, juega con ambas cosas, formando una composición completa. Para la escultura, como para la arquitectura, he aquí unas imágenes de ejemplo:





Impactantes, ¿verdad? El fondo, o el espacio vacío, o la forma contenida son tan importantes que nos olvidamos de la masa que le da presencia.

Aprovecharé esta oportunidad para mostrar también unos ejemplos en pintura, diseño y grabados:


















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